El bar Frenazo es, sin lugar a dudas, una parada obligatoria no sólo para moteros y ciclistas, sino para quien quiera disfrutar de historia viva del pueblo.
Este bar-restaurante abrió sus puertas en 1982 y, desde entonces, no ha dejado de dar servicio a su pueblo.
La oferta gastronómica principal está basada en el mercado local. Pero no podemos olvidar que, aunque casi todo su producto proviene de la comarca de los Serranos, ha incluido en temporada de verano desde pizzas a kebabs, pasando por el delicioso pollo a l'ast.
Tiene menú diario de martes a domingo, además de aperitivos, tapas y bocadillos que ayudarán a repostar energía para continuar con el turismo por la zona y dan una marcha extra a los trabajadores de la zona.
Además, se pueden reservar cenas con antelación según temporada, tanto noches de fin de semana como algunos laborales y festivos.